jueves, 18 de febrero de 2016

Pre-Boiro

Está siendo una semana bastante dura, pese a que el sábado competiremos en Boiro, al ser una competición menor no la he preparado específicamente, sino que llegaré con cierto nivel de carga. Además sabiendo que Alarza y Serrat compiten en nuestra división con el Penta, cualquier atisbo de hacer entre los tres primeros se difumina. Será carrera rápida, muy rápida, y el circuito invita a que haya conflictivo, muchísimas vueltas tanto a pie como corriendo. 

Dicho esto, van 17,4k nadados en 4 días, cierto es que la intensidad máxima que he hecho ha sido aeróbico medio (z2a-z2b), pero el volumen ha sido importante, si tenemos en cuenta que una semana tipo para mí son 15k nadados en 4 días, y no consecutivos. Por otra parte, la carrera a pie, esta semana ha habido rodaje el lunes, regenerativo el martes y las series de ayer en la pista. Éstas me dejaron bastante satisfecho, 1x400 Z4B en 1'01", y 4x1k/1'30" PROG, desde 3'13" a 2'57". Y la bici... pues ni tocarla, entre lluvias y vientos no hay dios que salga a entrenar, así que hoy tocará un poco de rodillo, y si pudiera mañana dar una vuelta para desinflar las piernas después del viaje (cosa que dudo). 

Ésta será la primera competición de 2016, desde la carrera popular de Malpica no he competido, si bien es cierto que las dos últimas semanas han tenido bastante consistencia de entrenos. Veremos qué nos sale. 

Por lo demás, seguimos en la tensa espera hasta el 22, aunque siendo sincero, lo veo jodido. 

lunes, 15 de febrero de 2016

Valentino

Cuando vuelves a tener vida "normal" es cuando te das tiempo de que realmente se te ha olvidado vivir. No miras los libros, no vives encerrado en la biblioteca, no vives estresado, no haces bromas por los grupos de opositores, ni das por culo con preguntas trampa... Es la misma serenidad que hay en el ojo de un huracán: ver cómo todo gira a mil y tú en el centro, tranquilo y sereno. Muy extraño todo. 

La semana ha sido bastante rara. El lunes estaba en el típico día post competi, que estás hecho mierda y no te apetece ni respirar, pero peor fue lo del domingo anterior, 143 de pulso medio en bici, telita, aunque después de ese par de episodios de Expediente X, todo ha vuelta a la normalidad. Dentro de no tener ninguna sensación buena nadando, y casi lo mismo en bici. Corriendo más o menos se mantiene pero bueno es temporal.

Ponme un café a la temperatura del sol que no siento las manos.
Ahora cambié el estrés por la espera, y todo deportista sabe que esa incertidumbre es la que te destruye por dentro. Así que satisfecho, salvé la semana con 21km nadados casi 200 de bici (ponderando con el rodillo) y sólo 36km a pie pero con 5x1k/1'30" a buen ritmo (2'57"-3'02"). 

Ayer tuvimos etapa épica. Llevamos dos semanas con muchísimo viento y decidimos escaparnos al Piélago con los Talavera Training. Y en qué horita. Viento de narices y frío, y "lo oscuro" cada vez más cerca, las nubes cubriendo el Piélago entero, y pasando Marrupe se pone a llover. Los TT se dieron la vuelta y yo tenía claro que había que entrenar y que no me apetecía volverme, mojarme me iba a mojar igual, así que chubasquero y a subir (y Fleky conmigo)... La lluvia no duró mucho, hasta Navamorcuende, pero una vez a pie de puerto nos cubrió la niebla. Muy densa, de no ver más allá de 30 metros. En los kilómetros finales nos empezó a llevar y al hacer cima la lluvia cambió y pasó a ser granizo. En la bajada cesó, por lo menos. 

La bajada muy despacio, intentando no caernos y después parada en el Wimba y pronuncié la puta frase: "No si peor no puede ir".

Acto seguido y cuando estamos saliendo por la puerta empieza a caer una tromba de agua espectacular, y empezamos a bajar. Desde el Real hasta San Román con el granizo en la cara. Ese fue el momento en el que me acordé de la frase esta que ponen los flipa-runners de "Entrenar duele, no entrenar, duele más". 

Pues mi paráfrasis sería, "El granizo duele, el granizo bajando a 50kmph, duele más". Eso fue lo que me trajo Cupido, ráfagas de granizo en la cara, por pardo. 

Lo último del día fue bajar a toda hostia para intentar entrar en calor, porque yo no podía ni mover los dedos de las manos. Día de perros superado. 

Hoy sesión ligera... 4700 de agua con 2.2k de A2 y 45' de trote con Luidgi a 4'07". Esta semana meteremos chicha hasta el miércoles-jueves y luego un par de días de descanso... Boiro nos espera. 

¡Feliz semana!


domingo, 7 de febrero de 2016

Dulce introducción al caos

Así podría resumirse mi última semana. 

De los entrenos hay poca cosa que contar, he sacado un rodaje y un día de series a pie, un par de sesiones de agua suaves y extensivas, una de bici (hoy) y otras dos de gym. 

El objetivo de la semana era recuperación activa, pero se ha transformado en estudio intensivo. Muchos días no he comido ni en casa, otros tampoco cené, la media de salir habrán sido las 8.45 y las de volver, más de las 22.00. 

Entre medias curro, simulacros, estudio, dudas, tensiones, y café, mucho café. 

El viernes viaje a Madrid para no tener que madrugar e ir a última hora desde Talavera a la Complutense, gracias a Ricky que se ofreció a acogerme en su casa. Después salimos a cenar con Isa y sus amigos, unos cracks, para celebrar su aprobado en la oposición... ¡Y me acosté a las 2 de la mañana! 

¡Buena gente por Madrid!
La tensión iba en aumento, e inevitablemente, el sábado, día del examen, me levanté en "modo competi", es decir, con las típicas "cagaleras de la muerte", lo que no sé muy bien es si eran por los nervios o tuvo algo que ver el cuarto de kilo de tarta de queso que me comí de postre la noche anterior. Desayuné con Ricky y después me acompañó hasta la UCM y se vino corriendo hasta su casa (¡Cómo se porta este tío!). Una vez allí se olía el miedo desde un kilómetro a la redonda, echamos un café y a esperar. 

Cuando entramos en el edificio y nos hacinaron delante del aula ya se veían caritas de nervios y tensión. Después el examen teórico. Unas preguntas que eran caramelitos y otras que no las había escuchado en mi vida, 75 respondidas con algún triple y algún gambazo, en mi línea, creo, pero con la sensación de que estaba aprobado (posiblemente muy muy raspado). La ortografía bien, "es lo mío" como decían estos capullos que tengo como amigos. 100 palabras de bien/mal y 8', ahí creo que la gente palmó como champions, el de mi izquierda había respondido 31 o así, algo más el de mi derecha. Yo sobre 80 de una vuelta, no había tiempo para más, también imagino que metería algún gambazo, pero en general bien. 

El día 22 salen las notas, hasta entonces hay poco que hacer. Ir haciendo algún psicotécnico "porsiaca" y desconectar un poco después de los últimos 2 meses de mierda. 

Después del examen estuve comiendo con mi amigo Josema en Ferraz, y vuelta a Talavera. Ni salí por la noche. Necesitaba dormir y esta mañana he salvado 2h20' de bici con Pine, con rachas de viento de 60kmph... 143 de pulso medio. No he sufrido casi, su p--- madre. Luego comida familiar y toooooda la tarde currando delante del PC. Creo que hoy necesito volver a hacer una cura de sueño porque estoy destruido. 

Esta semana volver a coger la rutina "normal" de estudiar 3-4 al día y volver a vivir después del caos. Entrenos, currete y estudio.

¡Vamos a ello!



domingo, 24 de enero de 2016

Hay luz

Hace una semana Lucky me decía que volvía a ser el mismo, que había recuperado esa implicación con el entreno y que volvía a sonreír. No se equivocaba mucho. Parece que ya he hecho las paces conmigo mismo, que he recordado que todo va a ir bien y me he centrado en dar gracias por lo que tengo y no cabrearme por lo que no. Vuelvo a ser yo.

Eso no significa que no esté de estrés hasta las cejas encarrilando las dos últimas semanas al examen de la policía, sino que soy capaz de aislarlo, afrontarlo y superarlo, como otras tantas cosas en la vida, pero quizás con más fuerza.

En general, la última semana ha ido bastante bien, he conseguido sacar entre 35 y 40h de estudio, 21km de natación, 75km de bici con 1h de rodillo, alrededor de 56km a pie, 2 sesiones de gym y otras 2 de Core, más los entrenos con los chicos en la pista y las horas de planificación delante del pc. "Mi rutina", dicho de otra manera. Eso sí, la vida social se hace en el gym mientras haces abdominales o cuando das pedales en bici o corres. Nadando como que lo de hablar va a ser que es imposible. 
DAPT-SUSHI-DO TEAM: Fleky, J. Pineño, David, Arri y Edu.

Después de esta semana, hemos acabado con una carrera popular para ya acabar de decirle al cuerpo "adáptate o muere". Los 8500m de Malpica de Tajo esta mañana han hecho mella, de hecho, me cuesta bajar las escaleras. Por suerte, la carrera ha salido bastante bien. 

El objetivo que me había fijado era correr en torno a 3'15"/km, es decir, sobre 27'40" y he conseguido correr en 27'21" por mi reloj. Eso sí, los dos últimos kilómetros y medio se me han hecho eternos. Pasando el k6 en 18'57" y luego reventando de mala manera los siguientes, y pasándolos en 3'19" y 3'22", el pico no lo sé exactamente. El bloqueo de piernas era brutal y no podía ni levantar las rodillas, así que intentaba pisar más de meta que otra cosa y ni aún así. Acabé tercero por la lesión de Moha, detrás de Chechu Lungarán y a 10" de Marian Mircea. 

El resumen es que hay que estar contento, con carga he corrido rápido y con un descanso bueno creo que sería capaz de volver a estar en ritmos de <32' el 10k. ¡Progresamos! 

Mañana lunes, lo que significa que da igual lo que hicieras ayer, porque hay otros 7 días por delante para echarle dos pelotas a la vida. Me quitaré el dorsal y me pondré a estudiar, que este finde lo único que he hecho ha sido nombrar artículos y contenido de la Constitución que Errejón se olvidaba en entrevista con Ana Pastor. 

¡Os dejo una cancioncilla y pasad buena semana animales!


jueves, 7 de enero de 2016

Vuelve la Soledad

Tengo unos amigos que son un poco cabrones, por no decir mucho, pero que realmente se nota que me quieren "un puñao'" o como diría el niñomierdatocapelotas "mazo tío". 

Hacía mucho que no escribía por aquí, ya lo visteis en el último post y las ganas tampoco es que sean tremebundas peeeeeeeero, hay un público exigente, tengo que darles la lectura del primer truño mañanero como dice Luidgi. 

Después de las caóticas semanas de Navidad por fin ha vuelto la normalidad, la biblioteca abierta, la natación a las 13.00, la comida a trangullones de las 15.00 y de nuevo en la biblioteca a las 16.00 hasta las 20.00. 

Que sí, que muchos dirán que siempre me estoy quejando, y puede que razón no les falte, pero les dejaba mi vida una semanita a ver qué pasaba. Esta es la vena gruñona que dice Lucky que tengo, no sé porqué será (jajajaja). 

Mientras tanto, vamos a decir que las navidades me han sentado bien, el año pasado adelgacé y éste... Éste no, vamos a dejarlo así. He comido mucho y muy bien, o muy mal, según se quiera mirar, y sobre todo, he agarrado a muchas rubias por el culo. Sí sí, y las he quitado el chalequillo rojo o verde, y he visto como se calentaban en mi mano. Sí, por supuesto, estoy hablando de las cervezas, que son las únicas rubias que quiero en mi vida en un tiempo (ahí toque sentimental Rincón, toma nota). 

Esperemos que este 2016 deje muchos momentos como el que os traigo en la foto. El de un grupo de amigos haciendo algo que les gusta, sonriendo, contándose mil historias, riéndose por todo y por nada, sufriendo pelaos' de frío o torraos' de calor. Y que, como dice Torete (que junto con Rominger es uno de los enganchados al cuento del facebook) sea un año #patrocinadopordurex.

¡Salud y felicidad cabrones!

viernes, 1 de enero de 2016

Los restos de Arri

Hoy he visitado esto de nuevo y me he dado cuenta que han pasado prácticamente 4 meses desde la última actualización.

No he querido sacar ni he sacado tiempo.

Tampoco tenía ni quería contar nada.

Altafulla me dejó tocado a nivel anímico y fisiológico, y después acabamos la temporada con la Liga en Águilas. Cuarto y mitad de lo mismo.

2015 no fue una temporada buena, en ningún aspecto. 

Desde final de julio estuve arrastrando una lesión en el cuadrado plantar que al final conseguí solucionar a final de octubre. Sí, a final de octubre. Mientras tanto he hecho lo que he podido. 

Las pruebas de acceso a la policía se resintieron, 30 miserables puntos frente a los 36 que estaba sacando en verano. Después la operación de la vista, los fármacos, gotas, colirios, pausas... Todo se ha juntado. Rematando el mes de noviembre con fractura de miocardio y un bajón anímico muy importante. 

Después vinieron las carreras de diciembre, sin acabar de rematar. Y es que es lógico si echas la vista atrás. Estudio más que entreno, entreno más que duermo y duermo menos que curro. No debería reprocharme nada, pero lo hago. 

Ayer en la San Silvestre no funcionó el plan de siempre. Cuando tú no estás bien del todo y los demás están fuertes se pasa mal. Aún así intentas jugar con la psicología de masas y su miedo, pero no funciona. Ayer íbamos en el km 3 de la carrera, todos en grupo, a un ritmo similar a mi test por pista de hace unas semanas (9'27") y aunque las piernas aguantaban la cabeza no quería. Me faltaron dos zancadas para mandarlo todo a la mierda y retirarme. 

¡Quién te ha visto y quién te ve! 

Serán horas bajas o el síndrome navideño, o que simplemente, me gustaría desaparecer algunos días y no saber nada del mundo. Perderme y encontrarme. Dar un paseo. 

Lamentablemente no tengo ese derecho. El día 6 de febrero está a la vuelta de la esquina, y el temido examen teórico y de ortografía. Hoy faltan 36 días, y van a ser 36 días muy largos, en los que entrenar será un descanso largo entre libros y folios. Intentaré sobrevivir, como a estas navidades. 

Prefer et obdura, dolor hic tibi proderit olim - Ovidio. 

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Altafulla 2015 - El hundimiento

Intentaré ser breve, porque tampoco hay mucho que contar de mi pésimo campeonato de España. Ratificó las sospechas que ya tenía sobre mi estado de forma y el efecto de los entrenamientos desde mi declive hace dos meses...

Intenté salir a jugármela, nadando muy fuerte hasta la primera boya y luego buscar pies para ir más cómodo. Hasta ahí guay. De la primera a la segunda me curraron y bien, y perdí pies pero eso no fue sino el menor de mis males al pasar la segunda boya. Perdí el grupo de Óscar, aunque la primera vuelta pasé a 15" aproximadamente, de los cuáles 10" los perdería en la salida del agua (si no más). No podía levantar los pies corriendo por la playa, te notas inflado, no puedes cor

rer, descoordinado... Preludio de lo que me esperaba en la segunda vuelta... y de ahí para atrás, como los cangrejos. La única esperanza pasaba por enganchar un grupo de bici y remontar. Y en la transición creía que iba a ser posible. Pero me equivocaba. Te montas en la bici y sientes que "no vas". Te pegas dos vueltas solo. Es una mezcla de desesperación y rabia. Mirás para atrás. Grupo de 5 que te va a cazar y la ambulancia. En esos momentos pensé muy seriamente en abandonar. Las piernas atascan y estás totalmente fuera de carrera. Al final sufres otras 4 vueltas, pasando a relevo en lo que puedes... Y luego te bajas a correr, cuando el primer clasificado ya te saca casi 3km (o dicho de otra manera, 9'15"). Y empiezas a correr, sin ganas y psicológicamente fuera de carrera... Al final acabas, posición 58º y un día para borrar de la memoria.


Si digo que no me lo esperaba, mentiría. Desde la hecatombe de Pareja no he vuelto a ser capaz de entrenar bien. Salvé los muebles en Agramón, y no sé ni como, quizás porque corriendo he llegado a ese punto en el que da igual lo que haga o deje de hacer, y soy capaz de mantener el nivel mínimo. Pero nadando y en bici es otro cantar. Saliendo a rodar iba en ese punto que no sabes si vas jodido por el viento, o por el cansancio, o si sólo son imaginaciones tuyas. El dolor de piernas se hace patente. Corriendo, difícilmente he sacado una sesión digna sin molestias o dolor. Y nadando me han empezado a salir taras, dolor de hombros, días que vas y días que no arrancas ni a tiros. Sensaciones muy dispares. 

Y la sombra de fantasmas pasados rondando... La báscula no miente: de estar en 68kg y como un toro a estar en 66kg y arrastrándome. Preocúpate cuando todos tus conocidos te digan: "Hostias, estás mucho más delgado" o "Tienes la cara más chupá", porque posiblemente te estén dando pistas de lo que te pasa. Ni la semana de descanso en Oropesa me salvó. Vas cansado, duermes mucho, tu cuerpo te intenta decir que desistas... Y fuerzas. Y no sirve de nada.

Aunque suene redundante, he tenido que hacer aquello que todo hijo odia hacer, dar la razón a tu madre. Ya me lo dijo en junio, "Algún día vas a reventar". Y ese día, llegó. 

Quizás me haya exigido en exceso desde el mes de noviembre. Estudiar 7h al día, entrenar, trabajar (delante del pc y presenciales), y no dormir, o hacerlo mal y poco. A esto hay que sumarle que desde el mes de junio me abrieron una terraza debajo de mi ventana (con posiblemente la broza más escandalosa de Talavera) y de jueves a domingo no conseguía encadenar más de 3h de sueño seguidas. Estrés y poco tiempo. Semanas en las que no he podido pisar el gym, otros de descanso forzado por falta de tiempo, y al final esa situación te acaba consumiendo... Enteramente, la culpa es mía, he jugado con fuego y al final he explotado.

De aquí en adelante hay que fijar objetivos:
1. Recuperarse de la lesión.
2. Recuperar masa muscular.
3. Operarme de la vista. 

Así que en 2016 la prioridad será la oposición, aunque seguiré corriendo (y montando en bici y nadando aunque a un nivel más bajo).