viernes, 26 de septiembre de 2008

Entre el cuerpo y el alma

Aturdido y confuso vio su rostro en el espejo, demacrado por el sueño y las fatigas, sus ojos apagados reflejaban sufrimiento, su boca mostraba cierta preocupación, parecía haberse insensibilizado contra todo, carente de motivaciones... Sin embargo un solo recuerdo volvió a su mente y con ello bastó para que su rostro cambiase, ahora sus ojos mostraban en el fondo un atisbo de ilusión y esperanza, de su boca brotó una pequeña sonrisa, suspiró profundo y lento, cerró sus ojos... volvía a sentirse menos cobarde, más valiente, con la capacidad de sentir, de su pecho surgió un latido indómito, dum-dum, sintió renacer y no morir, ser eterno como un fénix, volando a ras de suelo para luego subir hasta las mismas estrellas... Abrió sus ojos y sonrió, quería sentirse cuerdo sabiéndose loco, o tal vez fuera al revés, no sabía qué pensar. Se tumbó en la cama y cerró los ojos, quería soñar... pero despierto no dormido, la cuestión sería si acumularía su miedo cinco minutos más para que éste se transformara en valor y soñar despierto al fin... Pero más allá de todas sus divagaciones el tremendo monstruo Sino se erguía ante él cuál coloso. Lo que él deseaba ya no dependía de él y eso le asustaba, le hacía dudar, dar un paso atrás y no saltar... la sombra del fracaso se había transformado en un abismo en el cuál no quería caer una vez más. Las dudas eran sus compañeras. Se preguntaba qué habría al fin de su camino, tal vez sentimientos puros... o tal vez más desengaños... Eso le acongojaba y le sumía en días eternos con cavilaciones varias y pensamientos erráticos, el tiempo era su adversario, de él dependía enloquecer o vencer sus miedos, y el tic-tac del reloj anunciaba su melodía al compás impasible de los segunderos.
No quería vivir en el refugio de lo imposible, pero tampoco estrellarse contra un muro, no sabía que haría, su sentencia la dictaminaría más su corazón que su cabeza...



Dos semanas en Toledo,
las clases van aumentando poco a poco, las prácticas igual, el frío de la piscina cada vez es más intenso, la capa de mierda de las colchonetas de gimnasia rítmica cada vez más gruesa, el otoño ha aparecido sin avisar, envuelto en una nube y haciendo bajar las temperaturas a forma brusca. Ahora amanece más tarde, para ir a algunas clases te levantas de noche y ves amanecer de camino a la universidad. El vaho comienza a salir de la angustiada respiración del estudiante subiendo la cuesta del Carmen, se empiezan a ver sudaderas y ropa larga en vez de los pantalones cortos y camisetas de tirantes de hace tan solo 10 días. Octubre llama a la puerta, personalmente no le abriría con gusto y sorna, pero c'est la vie, nadie puede parar a Chronos. Octubre ya... parece que fue mentira que hayan pasado ya casi 3 semanas desde que aquel día 14 de septiembre abandonara tembloroso Talavera para acomodarme en Toledo. Muchas amistades de por medio, mil historias, millones de carcajadas y centenares de sonrisas, casi da pena marcharse de aquí el viernes a mediodía. Ahora acabaron las novatadas de la residencia, sólo queda la de la universidad para este miércoles o jueves.

Y entretando ha llegado aquello que abandoné hace decenas de días, los entrenos, de
pretemporada, pero entrenos al fin y al cabo. Éste año será diferente. La soledad será muchos días compañera y amiga, otros lo será Pepe Pepino, y los findes de nuevo la camada del Tritalavera se reunirá, poco a poco nos vamos haciendo grandes y la camada va pasando a ser manada. Este año esperamos refuerzos y deserciones, vienen un par de chicas, una ese Elena Rodríguez, que viene del atletismo, y otra una chica que no conozco de Almendralejo creo, aunque tampoco me enteré muy bien. Por otro lado Fer se ha ido becado al centro de alto rendimiento de Madrid, y poco le veremos me da la impresión. Ahora es cuando vienen a mi mente las palabras de mi profesor de Ftos. de la Natación y las Act. Acuáticas, Fernando Llop, sobre el desarrollo y la obtención de nuevos talentos en los deportes y cómo algunos entrenadores acaban quemándolos. No creo que sea el caso de Fer, por Dios, ni se me ocurriría pensarlo.

PD: Ya tengo carnet, pero no tengo L porque a los de la autoescuela se les acabaron =D.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Tierras Lejanas

De nuevo el camino a casa en la soledad de la noche, nubes grises amenazaban los pasos del caminante, una gélida brisa azotaba su rostro pero nada de aquello le hacía dudar en sus pisadas. ¿Valentía? No, más bien locura, o puede que la sencilla seguridad de no temer nada por no tener nada que perder. Inspiró lentamente saboreando los detalles de esa noche. Mil gestos, mil miradas, mil intenciones ocultas, mil pensamientos y tan solo una evidencia de simpatía. Aquella sonrisa volvía a su mente en cada segundo, su mirada dulce, el tacto suave de su piel, el aroma que desprendía... y entonces el caminante se planteó si realmente habría encontrado aquellos ojos que en sueños se le aparecían. Con frecuencia dudaba y se replanteaba aquel anhelo procedente de sus ilusiones. ¿Perseguir los sueños? Hasta cierto punto, el perseguirlos hasta cierto punto marcaría el grado de cordura o de locura...


Ya llevo una semana en Toledo, en la residencia Tomás y Valiente y en la Facultad de CC. del Deporte y la Act. Física. Básicamente me siento como si estuviera en otro mundo. Es otro ambiente, totalmente diferente, nueva gente, más extrovertidos o más tímidos, con más o menos tratos, de unas o de otras carreras, veteranos o novatos... sencillamente increíble. Tan sólo 5 días allí y casi que he echado raíces. Poco tiempo pero intenso y al volver por poco tengo morriña. Quizás parezca demasiado precipitado, pero creo que encontré mi lugar, cientos de personas como yo, en mi misma situación, con las mismas preocupaciones y los mismos miedos. También he de decir que novatadas hemos tenido unas cuantas, ¿las mías? Bailar jotas talaveranas, hacer una presentación delante de los veteranos con voz de pijo, follarse céntimos, lo típico vamos, y si a esto le añades la indumentaria del Talavera C.F. (con medias incluidas) ya si que te descojonas.

Poco más puedo contar de esta semana, entrenamiento casi cero, esta semana ya empezamos, todavía tengo que ver cómo lo voy a hacer, pero probablemente nadaré justo después de salir de clase... todavía quedan dudas y preguntas en el aire... entre ellas... ¿aprobaré mañana el examen práctico? Esperemos, Dios mediante, que sí. Hasta entonces la prudencia debe ser nuestra aliada.

lunes, 8 de septiembre de 2008

El fin del camino

"Una noche más encerrado en una cárcel de pensamientos, prisionero de recuerdos y añoranzas y acompañado por el desacompasado son de un corazón que, con sus latidos, me recordaba que aún seguía vivo. El alma golpea mi ser como un martillo y suenan ecos en mi pecho, pero no existe ansiedad, lo que ha de ser, será. Víctima de las pasiones humanas, trovador de verdades prohibidas y necio poeta nocturno anhelando felicidad. En la más absoluta oscuridad y bajo el soñoliento abrazo de Morfeo me hallaba, una vez más, ante la inquietante mirada acusadora de dos ojos faltos de cariño. Allí estaban, negros como la noche, envueltos en un halo de misterio y magia, compasivos y exigentes pero llenos de dulzura. Lo que no había sido capaz de enterrar el hombre, podía hacerlo el tiempo, que exigía sacrificios como una bestia voraz. Todavía tenía tiempo para parlamentar con mi bestia interior, dueña de todos los sentimientos abyectos del alma, y pactar una rendición temporal de la parte más vil de mi ser. De nuevo sentía sensaciones inexplicables, moría en un segundo para renacer con fuerza en el siguiente. Entonces suspiraba y me preguntaba si el destino está escrito o se forja a cada instante con los actos que cada uno comete. La sombra del fracaso se erguía ante mí como un monstruo marino, pero pensaba en frío que no hay nada que temer, porque no hay nada que perder. En mi cabeza se agolpaban frases sueltas desordenadas que me acompañaban en cada sonrisa y en cada lamento, no rendirse nunca y aspirar a lo máximo... el espíritu que un día perdí estaba de regreso..."

Quizás lo anterior sería una bonita introducción para contar mi vida-puede...-pero hoy nos quedaremos resumiendo los últimos días, demasiado intensos para cualquier persona. No fue por falta de sacrificio, de esfuerzo o de ilusiones, todos contribuímos para que todo saliera bien. Aunque es cierto que los hubo que se tocaron los cojones y también que se partieron la espalda. Sea como fuere, el día 5 llegó, y la Patri y el Nacho se nos casaron. Los incasables que los llamaban, jaja. Todo muy protocolario en la boda, el chaqué, la corbata, todo impresionante, de punta en blanco. Pero como tiene que tener una pega, y eso que no hizo calor, es que sudé lo que no está escrito, de hecho, el cuello de la camisa acabó marrón y eso que era blanca. Pero todo muy bien, como siempre cero fallos para La Posada del Hidalgo, con su imponente posadero José Luis, luego unas copillas y bajarse a Talavera para chapar la fiesta. Y he aquí la anécdota del día, que después de echar un billar rápido en el Coyote nos fuimos al Establo, donde acabé cerrando con Chichano, Javi e Iván, y casualmente había por ahí otra boda, cuya novia estaba por ahí dando brincos, con la que nos sacamos unas fotos (que por cierto tiene Chichano). Entonces se me acerca uno de los invitados y me comenta "¿Tú vienes de parte del novio o de la novia?" a lo que respondí, "Yo soy primo lejano del novio" jajaja. Y hasta ahí dio de sí el viernes.

El sábado con cansancio hice lo que viene siendo comer y dormir hasta por la noche, y si noche es sinónimo de fiesta... pues ya se sabe, primero con Castañón por ahí hasta las 5 y pico y luego con Luisito el Chino hasta que acabamos comiendo churros a las 7 y algo de la mañana en mi portal. La resaca del día siguiente no se hizo de rogar y a las 12.30 apareció con mi amanecer. Todo el día intentando recuperarme a contrarreloj para estar visible por la tarde. A las 7 recogimos a los aparcacoches, es decir, a Mario Little y Alvarito en la Plaza de España, vestidos de punta en blanco como se acordó. Todo salió bien, con el detalle del tema del sonido, por el cuál el grupo de Pedrito y Josete acabaron rayados por lo malo que era y un poco decepcionados, pero no era culpa suya, así que no tenían motivos para ello. Resumiendo, que han sido 3 días acostándome entre las 6.45 y las 7.30 de la mañana, durmiendo poco, descansando lo mínimo y bebiendo mucho... y claro, las consecuencias se pagan, porque tengo una murciana encima que flipas.

No se puede negar que no haya sido duro, no se puede decir que no estuvimos allí dando lo mejor de nosotros mismos, no dirán que no nos esforzamos, nos recodarán como fuimos... como éramos, dando lo mejor de nosotros mismos, con una sonrisa de felicidad en la boca y lágrimas de emoción en los ojos, con nuestras anchas espaldas sujetando el mundo, con valentía y tesón, sin desfallacer jamás, siempre mirando hacia delante y nunca para atrás, con suspiros de esperanza y lamentos de pasión, con la seguridad del que cree en sí mismo por encima de todo y del que aspira a realizar lo imposible porque no es tan irrealizable, con la inteligencia propia de la experiencia y las cicatrices de los errores cometidos... por todo aquello que hicimos, para bien o para mal y que nos sirvió para crecer como personas, debemos sonreir y regocijarnos ahora, todo ha salido bien.
Finalmente, solo me queda dar mi más sincera enhorabuena a los que ahora sí, son mis primos, Nacho y Patricia, y desearles toda la suerte del mundo.

martes, 2 de septiembre de 2008

Siempre hubo "clases"

A tres días para la boda todavía falta ultimar los detalles más ínfimos, como siempre, con el tiempo pegao' al culo por la falta de previsión y apurando las horas al máximo, al igual que la mano de obra. Pero "por fin" acabé y colgué la brocha, eso sí, el domingo, para más inri. Después de llegar con el alba a casa y dormir más bien poco me tocó subirme en bici y chapar... y chapar... y chapar... en algunos momentos parecía que el único que quería que saliera todo bien era yo, nadie se movía, que hasta cierto punto lo entiendo porque el físico medio se asemeja a la forma de un tonel en cuanto a altura y rechonchez pero eso no es excusa para quedarse sentado en un banco. Luego también los hubo que subieron más que nada a hacer acto de presencia. Pero eso es lo de menos. La paliza fue cojonuda, desde las 12 que subí hasta las 8 que me bajé pararía hora y media para comer como mucho y quizás me esté excediendo. Luego con las escaleritas que pesaban como su puta madre, mover el andamio entre la arena, buf, la paliza fue monumental. Así que cuando me bajé me pegué una ducha y casi no tenía ni ganas de cenar... ¡Eh! He dicho "casi", que cuando me di cuenta de que sí tenía hambre me fui al OhLalà a comprarme una baguette pa' rellenarla de algo. Allí me encontré con Mika y con Marcos y estuve hablando un ratillo con ellos, después a cenar a casita. Pero claro... después de meterte una baguette entera de beicon y queso... como que sueño no tienes, así que música... y a lo tonto me dio casi la 1 y me metí en el sobre... Hasta las 11 del día siguiente.

Y entre tanto tengo sueños raros... o rarísimos, unos con explicación metafísica y otros sin ella, porque bueno, que me tragara un salmón gigante después de haberme tomao' un pastillón para el dolor de espalda, pase (vale, sí, es mazo raro ¿y?). Pero no sé, llevo soñando un par de noches con una mirada, dos ojos azules que me persiguen por el sueño, no dicen nada, simplemente están ahí, mirándome fijamente. Me siento extraño, inquieto, nervioso, casi me atrevería a decir que en cierto modo siento vergüenza, me da palo mirarlos fijamente... Pero como dijo Calderón de la Barca, "...los sueños, sueños son", así que ni salmones gigantes ni ojos azules, ¡qué cojones! Lo que importa es la vida real ¿no? Ea, pues a ello. Ya pienso en el finde que me espera... viernes boda, sábado fiesta y domingo reboda... ¡Ah! Lunes resaca, que parece que no, pero también será importante.

No obstante, antes de todo esto, ya se iniciaron las despedidas, Luis, Velasco y Rubio ya se piraron a Madrid, Andrés Martínez hoy mismo a Zaragoza a la Academia de Oficiales del ET. Como él mismo decía, con su "tripita de general", jajaja. El próximo día 15 de septiembre a Toledo, a instalarme en la Tomás y Valiente y después a la Uni, tres días de curso 0. Supongo que antes de marchar me iré a despedir del Sensei Cabeza y de los chicos. Éste año será diferente. Fer se marcha a la blume, el menda a Toledo, Óscar a Madrid, y del resto poco sé. El grupo menguará pero también esperamos nuevas incorporaciones como la de Elena Rodríguez aunque todavía se lo está "pensando"(xD). Esperemos que este año nos salga todo bien a todos, tanto en los estudios como en lo deportivo, así que como dice el refranero español... "Que Dios te bendiga... y el Diablo te lleve".

miércoles, 27 de agosto de 2008

De triatleta a albañil

Y el mundo SÍ es cruel, claramente. Después de haberme dejao' los lomos, y los codos también, estudiando todo el puto curso más la selectividad pensaba que mi verano sería sabático total... Una vez más, me equivocaba, y esta vez, con creces. Después de las vueltas que me hicieron dar los mamones de la universidad con tarjeta de estudiante, matrícula, prematrícula y el copón bendito y de pensar "ya tengo todo hecho" me di cuenta de que no todo estaba hecho. Y así fue que el tiempo fue pasando... y pasando... y pasando... y nadie hacía nada para los arreglos de la boda de mi prima. Entonces... ¿de quién echamos mano? Del más pringao'. El Dani. Cojonudo. La primera semana fue mostruosa intentando compaginar entrenos, competis y curro. Bueno "curro", ¿eso no era remunerado? Ah... que en los trabajos se cobra y eso... entonces esto no es un trabajo, es un marrón. De 9 a 2, de lunes a viernes, bueno, no está mal, además siempre está bien "echar una mano"... Claaaaaaaaaaaaaaaaro. Y entonces ¿por qué no vienen otras personas que tienen el puto día libre? ¿Por qué siempre pringamos los mismos y luego no se nos tiene en cuenta? ¿Por qué...? Demasiadas preguntas y ninguna respuesta. Encima con impedimentos: pintura con cuentagotas, calidad cero, brochas más duras que el copón, rodillos limitados, disolvente escaso, escaleras cojas... por lo menos no he escuchado ninguna queja... que si llega a ser al revés... los mando a todos a tomar por el culo.

Pero bueno, exceptuando lo de la escalera, diríamos que pintor o peón de albañil (según el día) no es un trabajo peligroso... aaaah... vaaaaale. Unos cojones como el caballo de Espartero. ¿A quién le toca pintar la parte de las cerchas que van por detrás de las chapas y donde no cabe la escalera...? En efecto. Un pie apoyado en una especie de barra de unos 4 cm de ancho, la otra en el talud de tierra, un cubo de pintura en una mano y en la otra la brocha, por debajo de mí casi 3 metros de caída... con un par de pelotas. Sin embargo creo que lo peor, no es ese riesgo, sino los dolores de espalda que desde hace casi una semana tengo en la parte izquierda de la espalda. Son dolores transitorios, hay días que sí y hay días que no. Normalmente la mayoría de los días suele ser que sí. Pero bueno, por lo menos me la jodó pintando una barandilla por debajo a ras de suelo... porque hoy he tenido que pintar una barra por debajo... a 2 metros y medio del suelo, de la misma manera que antes, con la pierna en el talud y bla bla bla. Quedan 10 días para la boda y ya los nervios afloran en todo cristo, menos en mí. Bastante tengo con mi día a día como para pensar en lo que queda por venir. Llevo un par de días muerto en vida, a las 8 diana, 9 al corte a las 2.15 en casa, a las 3.10 he acabao' de comer, 4 autoescuela, 5.30 pa casa, 5.50 café en ka Guti, 6.15 prácticas, 8 en casa... vaya ritmito. Estoy fundamentalmente hasta los cojones y eso que todavía no me he puesto el chaqué con el calor que va a hacer... Lo que quiero es que venga la semana que viene ya... estoy cansado, esta noche toca un tripi, relajante muscular, porque me duele hasta el alma. Eso de hacer de pintor-mono no es recomendable pa' la salud... y menos si es gratis... habrá que esperar a la segunda quincena de septiembre para el regreso del triatleta y la despedida del albañil... demasiado tiempo... tal vez...

Hasta entonces medio a plan, comidas fuertes, cenas ligeras, bocata de las 11 y desyuno normal, desgaste físico 90% diario, estado mental 40%, cansancio acumulado... no tiene porcentaje.

domingo, 24 de agosto de 2008

Desde Sevilla

Después de una semana bastante jodida, entre curro, clases teóricas de conducir más las prácticas (éstas últimas con el extra de los huecos que he ocupado yo por falta de las personas que lo tenían programado) el finde se aproximaba como un reto. No literal, pero sí psicológico, para ver la cantidad de mierda que uno puede soportar sobre sí y la posterior autoaceptación del peso de la misma con su textura y aroma exactos... vamos, abreviando, siempre el malo, aún cuando no lo eres. Debe ser una enfermedad o algo así, porque siempre acabo igual pero por suerte siempre habrá gente que crea más a unas lenguas que a otras, aunque se cuenten con los dedos, claro está.
Por otra parte, debo reconocer que el deporte sirve para liberar tensiones... eso sí, haciendo el salvaje, como cuando me puse a 51 kmph detrás de una Scooter durante 5 km o cuando tardé 17 minutos en ir hasta el Puente Alberche desde mi casa, pero todo es desfogarse por no empezar a soltar "delicias" por la boca o querer cagarse en Dios ( y ahora lo digo desde el agnóstico que vive en mí). Por suerte vino el jueves y salí, de manera inesperada eso sí, y tan solo hasta las 2.30 de la mañana, pero, para un jueves no se puede pedir mucho más.

Sin duda alguna lo peor fue ir a la mañana siguiente al tajo con poco descanso, mucho cansancio y en soledad. Esto es peor, porque para dar la vuelta a las putas vigas de 60 kilos y 3 metros de largo uno solo, como que está difícil la cosa. No por el peso en sí, sino por la longitud y la estabilidad... y pasó lo evidente... que una se me cayó y no pude pararla bien a tiempo, así que hostión en el hombro. Herida y sangrando como un cochino, pero no hay problema, la sangre es solo escandalosa al poco se coaguló. Por la tarde clase de conducir... otra vez ocupando un hueco que no era el mío. Luego bici en un día pestosísimo, mucho aire, nubes formándose... así que cambié la ruta, tenía pensado hacer 1h30' o así subiendo a Bayuela pero me quedé en el cruce con Pepino y me salió 1h15', media de 26 y pico.

Y por la noche a salir, eso sí, echándole cara y sin presentarme por el cumpleaños de mi prima chica, pero vamos, no creo que la niña coja un trauma por eso. Más cansado que el copón, aguanté hasta las 5.30 o así y luego el largo camino de vuelta a casa, en el cuál vi al pianista, y uno se da cuenta de que no siempre aquello que tú consideras un coleguita, lo es. Luego reflexionas en frío y piensas... ¿merecería la pena...? No lo sé, ni quiero saberlo, ahora, también doy gracias porque ya sé a quién no debo de acudir el año que viene en busca de ayuda. Y relacionado con esto, tenemos a un nuevo santo en el barrio, San Cocotero, aquel ser noble como ninguno, sacrificado, y, en cierto modo, igual de pringao' que un servidor si no más. Éste santo también es de los que perdieron totalmente la fe en el ser humano y tuvo que desfogarse en el deporte... pero éste en vez de ir detrás de una Scooter en bici se dedica a reventar sacos de boxeo a hostias... un santo clemente a la vez que infernal una vez que se desata su ira (hecho que antiguos mitos citan que se produjo una vez en la historia de la humanidad).

Pero a lo que íbamos, a Sevilla de despedida, 3 horas 10 minutos de viaje de ida... prácticamente dormido en su totalidad casi se me hizo ameno después de escuchar la música de Sark, Contacto Táctico, Cíniko, etc que esa misma mañana había encontrado en www.escucharap.com Descanso en Sevilla y luego a dar una vuelta con unos coleguillas de Sevilla, fotitos de rigor y a arreglarse para ir a la cena, en el restaurante Casa Robles (Sí, donde los fantasmas de Íker Jiménez) con un jamón que estaba bueno... pero que sin ser nada exquisito cada raspa costaba a 1'5€. Luego una vueltecita para bajar la comida por la zona de la Catedral y de marcha... Fondo común de 50€ por persona para beber... lo malo, que era garrafón, y las consecuencias las he tenido y tengo durante todo el día (una murciana que te cagas...) Lo cierto es que acabé de rumbas, sevillanas y flamenco en general hasta la polla. Encima si me dices que es aquí en la feria, pues bueno, el que hace un amago de bailar casi le levantan una estatua, pero allí todo cristo sabía bailarlo de puta madre y digamos que... "llamabas la atención". Hay cosas que no se pueden contar de la noche, por la reputación de nuestros mayores, jaja. Por la mañana vueltas y vueltas y vueltas... luego dos grupos, el del paseo en calesa y el mío que nos fuimos al bar en busca del fresco y algo pa' comer. Después comida de tapeo y vuelta a Talavera, con multita de los picoletos casi segura... mejor no digo la velocidad que asusta. Por suerte mañana hay descanso en el curro porque tienen que soldar las vigas y poner los carriles, así que podré descansar bien.

miércoles, 20 de agosto de 2008

El verdadero yo

De nuevo hundido en el mar de pensamientos... frágil como las pateras que buscan en España una vida mejor ante unas olas inmensas repletas de ira. Pero, tal y como esos inmigrantes, no hay miedo, nada que perder, simplemente no vuelvas nunca la vista atrás y lucha. Lucha con valor por todo aquello que deseas y si en la batalla caes derrotado, sonríe y disfruta porque diste lo mejor de tí mismo. Tal vez no pudo ser, tal vez no fue culpa tuya... tal vez en otra ocasión... pero no siempre es posible deshacerse de esos pensamientos, de nuevo hago referencias a Raúl, Shinfu para los amigos, con la tendencia del "yo interior" a autocastigarse. La experiencia te dota de facultades, y ésta debe ser la primera en ser adquirida, fundamentalmente porque es necesaria para llegar a la paz espiritual. ¿La paz espiritual? Sí, la misma que te hace estar agusto contigo mismo, saber todo aquello de lo que eres capaz de hacer, aún cuando el mundo está destinado a darte por culo. El mundo, o tal vez el comportamiento del ser humano, quizás una mezcla de ambas con el azar de por medio. Por eso el mensaje de disfrutar cada momento como si fuese el último es claro, llegará un día en que lo sea... Para ello uno debe romper las cadenas que le atan, todas ellas, de cualquier tipo y aprender de nuevo a disfrutar de la soledad, como bien decía Josema. ¿Extremo? Puede, desde luego para alguien que todavía vea la vie en rosse, pero para quien lo vemos en los colores reales no es ni mucho menos tan exagerada.

¿Colores reales?-os preguntaréis. Son esos en los que la vida se ve a diario, puede que cambien un poco, pero en general oscilan entre el gris y el negro. ¡Exagerado! ¿De verdad? Bienvenidos al mundo real, estudiarás desde los 2 años hasta los 4 en un jardín de infancia, de los 4 a los 18 en un colegio, después tendrás que sacarte una carrera para ser "normal"... y cuando ya creas que eres totalmente feliz, no lo serás. Por eso hay que aprender a disfrutar con los pequeños detalles, una canción, una conversación, un esfuerzo... sólo entonces serás capaz de ver brillar el sol y verás la vida de otra manera... Lo malo de esto, es que muchas veces los detalles pasan inadvertidos... y no reciben el reconocimiento que merecen. Otras veces será el ser humano el que deliberadamente los pasará por alto provocando en la persona la ofuscación y el desencanto...


...Y será entonces cuando los demonios interiores hagan su aparición estelar, la parte más negra de tu alma te poseerá y querrás actuar movido por los valores más oscuros del corazón como la venganza y el odio. Intentar evitar estos pensamientos es imposible y reprimiéndolos sólo se consigue aumentarlos, quizás la mejor manera de librarse de ellos sea la escritura, aunque para ello tengamos que desnudar nuestra alma. Quizás la solución más eficaz pase por insensibilizarse, la venta del alma de la típica película americana, pero esta vez sin vuelta atrás. Seguro de lo que quieres, un corazón latente de hierro forjado y piedra. Ahora recuerdo la envidia que sentían los Dioses griegos de los humanos por tener nuestra naturaleza mortal, los sentimientos más profundos, la intensidad de la vida... y debo reconocer que si nos envidiaban, en cierto modo debían ser idiotas. Algo depresivo ¿no? Puede, pero es ser humano no me da motivos para creer en él. Somos capaces de destrozar lo más bello del mundo y quedarnos tan anchos, a lo mejor siempre quedará un rescoldo de ello en lo más hondo de nuestro ser, pero siempre es más fácil negarlo o ignorarlo (y entre ellos me incluyo). Ahora es más fácil hacer del corazón tripas, por contraposición al sabio refranero español, e intentar ignorar los sentimientos, desplazarlos a un lado para luego desempolvarlos, pero puede que para cuando intentes quitarles la capa de pútrida mierda que les recubre hayan muerto. Sería entonces un buen momento para llamar a los bohemios y recordarnos a nosotros mismos que en alguna parte del mundo, el romanticismo sigue vivo...

Mientras tanto, como le pasaba a Dorian Gray, nuestras almas, aunque no atrapadas en una pintura, seguirán oscureciéndose al son de una sociedad en la que sentir es un placer prohibido reservado para los más débiles... no obstante, yo me incluiría entre ellos, aunque para tal hazaña debería de quitarme la coraza que me rodea, cosa que desde luego, no estoy dispuesto a hacer. Sobre ella se ven numerosas abolladuras, pero desde dentro, no desde fuera, un corazón suicida que intenta salirse y desbocarse y al que inmensas placas de metal retienen en mi pecho. No es la hora todavía. Puede que algún día llegue a serlo... hasta entonces, habrá que ir al herrero y rezar para que no se resquebraje...